Cambio de aceites, filtros y aditivos, control de correas, liquido de frenos e hidraulico.

Aceite:
El aceite da una marcha suave y silenciosa al funcionamiento del motor, formando una película de lubricante resistente entre las piezas en movimiento, reduciendo el desgaste, alargando la vida útil de éste. El aceite conserva limpio el interior del motor. Como resultado de la protección que brinda el aceite entre cambio y cambio, se va deteriorando, pero su composición le permite mantener disueltos estos productos de suciedad y llevárselos con él cuando se drena al realizarse el cambio; así conserva limpio el interior de su motor para recibir el aceite nuevo e iniciar otro ciclo de lubricación eficiente y efectiva.
Aditivos:
Los aditivos para motor son recomendables para cualquier vehículo. El aceite lubrica (separando las superficies de los metales) y reduce la fricción permitiendo que el motor funcione adecuadamente. Sin embargo, la falta de lubricación existe en ciertos momentos críticos, es ahí donde entran los aditivos. El desgaste más severo del motor es al encenderlo (arranque en frío o en seco); al revolucionarlo, la película de aceite se rompe, de tal forma que este sufrirá desgaste. El aditivo forma una película “magnética” o atracción polar permitiendo minimizar el desgaste.
Liquido de Frenos:
Cuando pisas el pedal del freno, es el líquido de frenos el que los activa para que puedas disminuir la velocidad. Por lo que el líquido de frenos es muy importante. Pero al igual que con cualquier otro líquido del vehículo, se lo debe revisar con regularidad y cambiar con frecuencia. Cada mes debes revisar el depósito de líquido de frenos para saber si el nivel es el correcto.
Filtro de Aire:
Para conseguir un rendimiento óptimo, los motores de combustión necesitan aire de admisión limpio. Si las partículas contaminantes del aire, como hollín o polvo entran en la cámara de combustión, pueden llegar a zonas críticas provocando un desgaste prematuro del motor.
Filtro de Aceite:
Para satisfacer las elevadas exigencias de los motores modernos, los fabricantes de automóviles exigen los niveles más altos de rendimiento en los componentes utilizados en el motor. El circuito de aceite tiene aquí especial importancia ya que sólo un aceite limpio en el motor puede asegurar de forma permanente un rendimiento estable del mismo. Si el aceite circulante no se mantiene libre permanentemente de impurezas y de residuos de combustión, la protección contra el desgaste deja de estar garantizada. En el peor de los casos, el motor puede verse dañado.
Filtros de Combustible:
Los modernos sistemas de inyección de alto rendimiento son muy exigentes en cuanto a la calidad y a la pureza del combustible. Los filtros de combustible garantizan que las partículas de suciedad y el agua contenida en el combustible no dañan el motor.
Filtros de Habitaculos:
La mala calidad del aire produce cansancio e irritabilidad en los ojos y en el aparato respiratorio. Los filtros de aire de habitáculo garantizan un mayor confort así como aire fresco en su coche, ya que liberan prácticamente todo el aire que entra en el vehículo de: polvo, polen, hollín u otros contaminantes –sustancias que precisamente provocan problemas de salud cada vez a más gente – especialmente a personas asmáticas y alérgicas.